Por: José Miguel Ansoleaga, Director de estrategias Réplica.
La urgencia por encontrar soluciones sostenibles y efectivas que enfrenten los problemas ambientales de las comunas del sur de Chile es evidente. En ciudades como Temuco y Osorno, el impacto de la contaminación del aire durante los meses de invierno se traduce en un serio problema de salud pública, especialmente debido a la alta dependencia de sistemas de calefacción a leña. Aunque en el pasado se han implementado múltiples soluciones, la contaminación sigue siendo un desafío recurrente. Para que estas comunas realmente puedan dar un giro, es vital que cada municipio diseñe una estrategia de sostenibilidad que impulse proyectos innovadores y disruptivos, con una visión a largo plazo.
Desarrollar una estrategia de sostenibilidad local es más que una serie de acciones puntuales; es un enfoque integral que establece un marco de acción y objetivos claros para abordar problemas ambientales, económicos y sociales de manera coordinada. Esta estrategia debe tener en cuenta la realidad de cada comuna, sus necesidades y fortalezas específicas, y establecer proyectos que impulsen el desarrollo sostenible, aprovechen los recursos locales y mejoren la calidad de vida de la comunidad.
Energía a Partir de Residuos Orgánicos: Una Alternativa Real
Una propuesta que merece explorarse para comunas como Temuco y Osorno es la creación de sistemas de generación de energía a partir de residuos orgánicos. Mediante la conversión de estos residuos en biogás, es posible no solo reducir los desechos que terminan en vertederos, sino también aprovechar este recurso para producir energía que podría usarse en sistemas de calefacción comunitaria. Este tipo de soluciones ha tenido un éxito notable en países como Alemania, donde se han implementado proyectos de bioenergía comunitaria para abastecer redes de calefacción urbana en pueblos y aldeas.
En la localidad de Jühnde, en Alemania, por ejemplo, se desarrolló la primera “aldea bioenergética” del país. En este proyecto, la comunidad utiliza estiércol y residuos agrícolas como materia prima para producir biogás mediante un sistema de digestión anaerobia. Este biogás luego alimenta una planta de calor y electricidad combinados, proporcionando calefacción y electricidad a toda la comunidad. El éxito de Jühnde radica en su modelo sostenible, el cual ha reducido drásticamente las emisiones de gases contaminantes y ha generado una cultura de sostenibilidad y autosuficiencia en los habitantes.
Otro ejemplo inspirador es el sistema de calefacción urbana en Griesheim, Alemania, donde el calor residual de una planta de biogás es utilizado para calentar múltiples hogares en áreas rurales. Además de proporcionar una calefacción limpia y sostenible, estos proyectos también fomentan el uso de energía renovable y el aprovechamiento de recursos locales. Este tipo de proyecto podría servir de referencia para ciudades del sur de Chile, especialmente aquellas que, al igual que Temuco, dependen en gran medida de la calefacción a leña y enfrentan graves problemas de contaminación.
La Oportunidad de una Economía Circular en Temuco y Osorno
Implementar un sistema similar en Temuco y Osorno tendría múltiples beneficios. En primer lugar, un proyecto de biogás que recolecte residuos orgánicos de mercados, hogares y áreas agrícolas cercanas podría reducir significativamente la cantidad de desechos enviados a vertederos. Esto no solo contribuye a una economía circular al aprovechar los recursos disponibles, sino que también reduce las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de la descomposición de residuos en vertederos.
Por otro lado, al generar biogás y utilizarlo para alimentar un sistema de calefacción centralizado, se ofrece una alternativa eficiente y limpia que podría abastecer a barrios completos, eliminando la necesidad de calefactores individuales a leña. En Alemania, proyectos como el de la aldea bioenergética de Mauenheim han demostrado que estos sistemas no solo son viables en áreas rurales, sino que también pueden ser escalados para comunidades urbanas de mayor tamaño.
Para que estos proyectos sean efectivos y tengan un impacto duradero, es necesario que las comunas del sur de Chile desarrollen una estrategia de sostenibilidad local que incluya este tipo de iniciativas. La sostenibilidad debe ser una política municipal, abordando de manera integral la reducción de emisiones, el manejo de residuos y el aprovechamiento de recursos. Esta estrategia, además, debe ser inclusiva, involucrando a la comunidad y educando a los habitantes sobre su papel en la sostenibilidad de su ciudad.
Más Allá de la Calefacción: Educación y Cambio Cultural
El éxito de estos proyectos no depende únicamente de la infraestructura, sino también de un cambio cultural y de hábitos en la comunidad. Es esencial que cualquier proyecto de sostenibilidad a nivel comunal incluya un componente educativo que promueva la participación activa de los ciudadanos. En el caso de una planta de biogás en Temuco, por ejemplo, se podría implementar un programa de separación de residuos orgánicos en los hogares, para que las personas contribuyan activamente al proceso. A través de campañas educativas, talleres y actividades comunitarias, es posible construir una cultura de sostenibilidad que fomente la responsabilidad y la cooperación.
Este cambio de mentalidad es fundamental. Los habitantes deben ser parte de la solución y entender que, al contribuir con sus residuos orgánicos y al reducir su uso de leña, están directamente impactando la calidad del aire que respiran y, en última instancia, su salud y calidad de vida. Además, la creación de empleos locales en la recolección y procesamiento de residuos, y en la operación de la planta de biogás, también puede fortalecer la economía de la comuna, generando un círculo virtuoso de beneficios.
Mirando Hacia el Futuro
Implementar estrategias de sostenibilidad en las comunas del sur de Chile ya no es solo una opción, sino una necesidad urgente. La contaminación del aire es un problema que no solo afecta a Temuco y Osorno, sino a muchas otras ciudades que aún dependen de sistemas de calefacción a leña. Es tiempo de mirar hacia el futuro y adoptar soluciones que han demostrado ser exitosas en otras partes del mundo, pero adaptándolas a la realidad local.
Proyectos innovadores como la generación de energía a partir de residuos orgánicos representan una alternativa real y sostenible. Este enfoque no solo reduce la contaminación y mejora la calidad de vida de los habitantes, sino que también promueve una economía circular y fortalece el compromiso comunitario. Los ejemplos de Alemania muestran que es posible implementar sistemas de calefacción limpia basados en biogás que, además de ser eficientes, fomentan una cultura de sostenibilidad en las comunidades.
Para que las comunas del sur de Chile avancen hacia un futuro más limpio y saludable, necesitamos ideas innovadoras, compromiso de los líderes locales y participación activa de la ciudadanía. Con una planificación adecuada, alianzas estratégicas y un enfoque educativo, podemos transformar nuestros sistemas energéticos y construir ciudades más sostenibles y resilientes, con estrategias de sostenibilidad que se adapten y respondan a las necesidades de cada comuna.
Quieres saber más de estos casos de éxito en Alemania. Te invitamos a conocer el artículo llamado: “Plantas de biogás en Alemania. Revisión y análisis”, de los investigadores Martínez-Hernández, García-López y Oechsner (2021) quienes realizan un exhaustivo análisis de las plantas de biogás en Alemania. Para conocerlo, presiona la foto.

